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Procedimiento formativo para el trabajo con grupos de primer año en la Universidad de Granma: su contribución al desarrollo grupal.Lisandra León Brizuela

Título: Procedimiento formativo para el trabajo con grupos de primer año en la Universidad de Granma: su contribución al desarrollo grupal.

 

Autora: Lic. Lisandra León Brizuela.   lleonb@udg.co.cu

Profesora Auxiliar, Departamento Psicología-Comunicación Social, Universidad de Granma.

 

 

Resumen.

Los grupos estudiantiles tal como el resto de los grupos psicosociales alcanzan estadios superiores de desarrollo grupal en la medida que atraviesan una serie de etapas o fases en la realización de actividades conjuntas necesarias para su formación profesional tanto desde la dimensión curricular como extracurricular. El presente trabajo aborda el tema del desarrollo grupal en los grupos de primer año en la universidad por las complejidades que los mismos presentan y se realiza una propuesta de procedimiento formativo que facilita el manejo del proceso docente educativo en el año académico.

 

Introducción

En el actual perfeccionamiento de la gestión del proceso de formación integral de los estudiantes universitarios en Cuba, se le brinda especial interés al colectivo de año, al realizar su misión en correspondencia con el encargo social de la universidad en medio de las complejidades de la sociedad cubana. El colectivo de profesores debe ser capaz de gestionar con eficacia y eficiencia la formación de un egresado competente y comprometido con el proyecto social de la Revolución.

En consecuencia se ha significado la importancia del trabajo docente y científico metodológico del colectivo de año; el perfeccionamiento de su labor educativa y el trabajo político ideológico con los estudiantes, así como el incremento de la dedicación al estudio y de la responsabilidad personal de los estudiantes de un año académico en la formación profesional de calidad. Se aspira a que las influencias formativas y educativas contribuyan a modificar la actitud de los estudiantes hacia su formación profesional, sobre la base de indicadores de calidad, racionalidad, eficiencia, integralidad y pertinencia, en aras de lograr una universidad revolucionaria, participativa, creativa, aportadora, entusiasta, proactiva, dinámica y pertinente.

En la Resolución Ministerial 269/91, que establece el Reglamento del Trabajo Docente y Metodológico en la Educación Superior, se plantea por primera vez el objetivo y funciones del colectivo de año, señalando que:

 “El colectivo de grupo está constituido por los profesores que desarrollan una asignatura en un mismo grupo y los de año por los representantes de las asignaturas en ese año. Estos colectivos tienen la responsabilidad de coordinar el conjunto de actividades docentes: académicas, laborales e investigativas en correspondencia con los objetivos del año. Estos colectivos, según las condiciones específicas de cada centro de educación superior, son dirigidos por un profesor guía en el caso del grupo, o por un profesor guía o coordinador del año, que son designados sobre la base de su  experiencia y prestigio, que le confieren la autoridad política y académica que requiere la función de orientación, coordinación y control asignada. Es responsabilidad de estos colectivos atender tanto la labor instructiva como educativa, que contribuya a lograr el objetivo de la formación integral de los futuros profesionales.”

Estas ideas han permitido ir profundizando en la labor de estos colectivos, en los cuales, partiendo del diagnóstico sistemático acerca del desarrollo alcanzado por los estudiantes, sus dificultades y esencialmente sus potencialidades, se van precisando las acciones colectivas a desarrollar para el cumplimiento de los objetivos establecidos en el modelo del profesional según el año académico correspondiente.

Diversos estudios sobre el funcionamiento de los colectivos de año en aras de encaminar la formación profesional (Batista T. 2005), (Suárez C., Del Toro M., 1999), Martínez Y., 2007; Horruitinier, 2003) sistematizan en tres grandes grupos la variedad de funciones que lleva a cabo este nivel organizativo, las que se sintetizan de la siguiente manera:

        El proceso de elaboración de los objetivos del año, su integración y evaluación.

        El trabajo metodológico en el colectivo, en las asignaturas y temas, en función de los objetivos del año.

        La planificación, ejecución y evaluación del proyecto educativo de brigada.

Esta última es una de las funciones más importantes del colectivo de año. El objetivo central que persigue el proyecto educativo en las universidades cubanas se centra en la labor educativa y la concreción de los objetivos del modelo del profesional previstos para el año. Cordobés (1998); Méndez, Florián y Feliciano (2000); Alegret (2001) Hernández y Toirac (2002); Medina, Guerra y Díaz (2002); Herrera, Brizuela y Boullosa (2004); Batista (2006); Carpio (2007), Horruitinier (2003) coinciden en destacar la importancia que tiene el diagnóstico grupal y de cada estudiante como punto de partida para la elaboración del proyecto colectivo. En la experiencia cubana, su orientación se concreta a través de los Proyectos Educativos de Brigada (PEB), herramienta pedagógica que en el plano metodológico propone un trabajo integral en tres dimensiones: curricular, extensionista y vida sociopolítica.

En la práctica pedagógica actual, la brigada de estudiantes concebida como grupo psicosocial, se ha convertido en un escenario de gran relevancia dado el  tiempo que sus miembros coexisten en ella y los aprendizajes que se generan en este contexto (Martínez, 2007).  El trabajo con grupos, como potencial espacio para la formación profesional en las universidades, ha sido estudiado por autores como: Fuentes (1990, 1993a); Ibarra (1992; 2005); García (1997);  Herrera y Brizuela (2005); Carpio (2007); González (2008), los que concuerdan en considerarlo como una vía de intercambio y de cooperación en la solución de problemas de aprendizaje, sin embargo es insuficiente la sistematización que han realizado acerca de las potencialidades del trabajo grupal en la consecución de las metas formativas en la universidad y su influencia en la formación de la personalidad de sus miembros.

El devenir del grupo estudiantil durante la vida universitaria, desde el primero hasta el quinto año, está estrechamente vinculado al desarrollo que adquiere su personalidad, siendo el grupo el intermediario entre las influencias sociales y la individualidad y por lo tanto puede favorecer, o no, la correspondencia entre el proyecto social de la universidad y el proyecto personal en el proceso de formación profesional. Los grupos sociales al constituirse con el objetivo de realizar determinadas actividades y alcanzar metas específicas desarrollan procesos de organización y dinámica interna que les posibilita, tanto mantener un estado de equilibrio interno que garantice su existencia, como su propio movimiento hacia estadios superiores de desarrollo.

El PEB constituye una manera particular de concretar en cada año académico las aspiraciones del enfoque integral para la labor educativa y el trabajo político ideológico, visto como el instrumento que posibilita influir en el grupo universitario para hacer coincidir las exigencias sociales formativas y las aspiraciones, expectativas y proyectos individuales de los estudiantes. La necesidad de contar con indicaciones para implementar y ejecutar el PEB se ha reflejado en diversos documentos rectores de la gestión educativa y formativa en las universidades. De manera general se concibe como un balance diagnóstico-meta-cumplimiento, aunque todavía subsisten limitaciones para su diseño, implementación y control, que limitan las transformaciones esperadas en diferentes períodos en la gestión del año académico.

En el curso 2012-2013 la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas realizó el Diagnóstico Pedagógico Integral en las brigadas de primer año de las carreras de Licenciatura en Derecho y Estudios Socioculturales, como punto de partida para la planificación de las acciones del proyecto educativo en cada año. En el curso 2013-2014 tal experiencia quedó institucionalizada en el Documento Organizativo del proceso docente a nivel de universidad y facultad. En este se precisa la intencionalidad formativa del mismo: “el Proyecto Educativo  constituye la manera particular de concretar en cada año académico el enfoque integral para la labor educativa y el trabajo político ideológico, precisado en la ELETPI de la carrera. Para su elaboración se deben tener en cuenta: documentos rectores de la carrera, objetivos de trabajo de la Facultad y el diagnóstico del grupo estudiantil”.

Sin embargo en los procedimientos para su gestión se identifican algunas deficiencias:

        Se indica que su elaboración “es responsabilidad del Profesor Principal de Año Académico con la participación del resto del colectivo pedagógico, los dirigentes de la FEU y UJC y el grupo estudiantil”. Por tanto el PEB no es entendido como un producto que surge del propio grupo en dependencia de la dinámica actual del nivel alcanzado en procesos grupales como la cohesión, el desarrollo y la influencia grupal (Fuentes, 2006).

        En relación con el diagnóstico grupal se evidencia una tendencia a emplear como referente los datos individuales de los estudiantes de la brigada y no se diagnostican los procesos de organización y dinámica grupal del mismo, elementos indispensables a tener en cuenta si se desea transformar  el protagonismo estudiantil en el proceso de su formación profesional, especialmente porque la brigada no es una suma de individuos aislados, sino un grupo con fisonomía propia, una estructura sui géneris, con valores, normas, formas de conducta y funcionamiento peculiares.

        Este accionar en torno a la construcción del proyecto educativo se complejiza en la atención al primer año, figura a la que se le presta un marcado interés en relación con los indicadores de la eficiencia académica, la que es vista como la proporción entre el número de graduados de una cohorte con respecto a la matrícula al inicio de sus estudios en la carrera. El grupo de primer año se encuentra en desventaja con respecto al resto de los grupos estudiantiles: estos ya han transitado juntos en la realización de una actividad conjunta (estudiar) y ese proceso de interacción grupal mueve al grupo hacia estadios superiores de desarrollo (Casales 2006, Fuentes 2006, Martínez 2007). El grupo de primer año no está preparado para formular su proyecto educativo, especialmente en el período del curso donde deben ser planificados, y por ende la dinámica de la gestión formativa del colectivo de profesores que inciden de manera directa en este, debe proyectarse no solo a la planificación de las acciones del proyecto, sino a la necesidad de potenciar el desarrollo del grupo de modo que se favorezca la eficiencia del trabajo grupal como vía para alcanzar los objetivos del año previstos en el modelo del profesional.

Sobre esta base se define como problema de investigación el siguiente:

Insuficiente desarrollo grupal en las brigadas de primer año de la Universidad de Granma, lo que limita la formación profesional.

El análisis anterior conduce al imperativo de potenciar un proceso formativo que viabilice el desarrollo de los procesos de organización y dinámica grupal para la realización eficiente de la formación profesional de los estudiantes universitarios, es por ello que se delimita como objeto de investigación el desarrollo grupal en grupos universitarios.

El objetivo de la misma está dirigido a: elaborar un procedimiento formativo para la potenciación del desarrollo grupal en brigadas de primer año en la Universidad de Granma.

Es por ello que se asume como Hipótesis que: Si se elabora un procedimiento formativo entonces se alcanzan estadios superiores en el desarrollo grupal y en la formación profesional en las brigadas de primer año de la Universidad de Granma, lo que condiciona este proceso en el año académico.

En correspondencia con el objetivo se delimitan las siguientes tareas:

1.       Caracterizar epistemológicamente el desarrollo grupal.

2.       Elaborar un procedimiento formativo que condicione el desarrollo grupal en grupos de profesionales en formación de primer año.

El aporte práctico de la investigación radica en la elaboración de un procedimiento formativo que favorece el desarrollo grupal y la formación profesional para el trabajo con grupos de profesionales en formación de primer año.

La novedad científica radica en que el procedimiento establece la lógica y condiciona la dinámica formativa grupal en grupos de profesionales en formación, lo que favorece el desarrollo de procesos grupales tales como la cohesión, el desarrollo y la influencia grupal que intervienen en la eficiencia del proceso de formación profesional en la atención al primer año académico.

Desarrollo.

1.1     Caracterización epistemológica del desarrollo grupal como proceso dinámico en el grupo psicosocial. Implicaciones en la efectividad de la formación profesional.

El término desarrollo tiene varias acepciones. En el Sitio Web Definición ABC, se define como el proceso de evolución, crecimiento y cambio de un objeto, persona o situación específica en determinadas condiciones. Es la condición de evolución que siempre tiene una connotación positiva ya que implica un crecimiento o paso hacia etapas o estadios superiores. La noción de desarrollo entonces sirve para hacer referencia tanto a cosas, personas, situaciones o fenómenos de muy variado tipo.

En el diccionario de la Real Academia Española (RAE), se encuentra que el desarrollo está vinculado a la acción de desarrollar o a las consecuencias de este accionar. Es necesario, por lo tanto, rastrear el significado del verbo desarrollar: se trata de incrementar, agrandar, extender, ampliar o aumentar alguna característica de algo físico (concreto) o intelectual (abstracto).

Mendoza, P. en el 2013 expresa su concepción de desarrollo al significar que la transformación y/o desarrollo es inherente a todo objeto, proceso y contexto social significado por lo humano. Explicita como sus características esenciales las siguientes:

        Es flexible en su movimiento progresivo (contextual).

        Tiene doble naturaleza (objetiva y subjetiva)

        Es compulsado desde la subjetividad (bienestar, salud mental y psíquica, salud social, buen vivir).

        Se evalúa por sus impactos (excelencia de todos los procesos).

        La explicación argumentada del desarrollo se construye desde la subjetividad y se expresa a través de categorías representativas de la realidad que constituyen imaginarios.

        La gestión del desarrollo expresa el accionar consciente humano en pos de lograr transformaciones con significado y sentido positivos en los seres humanos y contextos sociales.

        El desarrollo se gesta a partir de un súmmum que en su despliegue se transforma y produce múltiples transformaciones promoviendo el desarrollo del objeto, proceso o contexto como totalidad multidimensional .

        El desarrollo puede gestarse desde el objeto, proceso o contexto social en sí (autodesarrollo).

De manera general las diversas definiciones significan que el desarrollo es un proceso consustancial al devenir del objeto y posibilita un crecimiento dinámico hacia etapas superiores de eficiencia y su connotación siempre es positiva por lo tanto se mide a partir de indicadores de competencia, rendimiento, excelencia y desempeño entre otros.

Desde este punto de vista, al hacer un análisis del desarrollo grupal se identifican aspectos comunes en las distintas definiciones. Según Andrés Segura (2010) el desarrollo de un grupo es un proceso en el que los individuos aprenden modos más efectivos para trabajar juntos, desarrollan la confianza mutua, se abren a nuevas experiencias, mejoran su comunicación y se sienten libres para participar activamente en las actividades.

La doctora Mara Fuentes (1993) al abordar la categoría desarrollo grupal lo define como un proceso de organización y dinámica interna que posibilita mantener un estado de equilibrio que garantiza la existencia del grupo, como su propio movimiento hacia estadios superiores, toda vez que los grupos sociales, se constituyen con el objetivo de realizar determinadas actividades y alcanzar metas específicas.

El desarrollo alcanzado por un grupo es valorado como una consecuencia de la singularidad que adquiere, para cada grupo, la presencia e interacción de un conjunto de factores sociopsicológicos que tienen incidencia determinada en las tareas y actividades que el grupo realiza, así como a la valoración que hace la membresía del efecto social que esta actividad proyecta.

En este sentido dicha autora refiere: …“El desarrollo de un grupo es un proceso natural, consustancial con la propia existencia del grupo y se reflejará en las potencialidades concretas que adquiera éste tanto para la realización exitosa de su actividad conjunta como en sus posibilidades de ejercer influencia en la formación y desarrollo de la subjetividad de sus miembros”.

El desarrollo grupal es un proceso concomitante a la propia existencia del grupo, es constante y se expresa en la adquisición, por parte del grupo, de cualidades sociopsicológicas que le posibilitan funcionar de manera diferente como estructura social en el marco de un contexto determinado.

Esta autora connota la necesidad de no centrarse en la idea de que todos los grupos humanos una vez transcurrida la fase de formación del grupo, poseerán un buen nivel de desarrollo y deberán funcionar bien, garantizando la satisfacción de pertenencia en su membresía así como la eficiencia en la ejecución de sus tareas.

“En todo grupo, invariablemente se están actualizando procesos dinámicos con ajuste a las peculiaridades de su intercambio con el entorno en el cual está insertado, sus particularidades estructurales y funcionales y el carácter de las relaciones interpersonales entre sus miembros”. Esto supone que cada grupo:

-         Refleja de manera exclusiva las peculiaridades del contexto social en el que se desempeña.

-         Posee recursos adaptativos que le permite ajustarse a las exigencias del medio ambiente y desenvolverse funcional y emotivamente.

Estas posibilidades de los grupos pequeños les permiten obtener una inserción particular en contextos sociales específicos sin que, necesariamente, en sus estructuras internas y externas se produzcan cambios cualitativos tales que potencien su tránsito a un estadio posterior de desarrollo.

Los resultados de diversas investigaciones (Fuentes, 1993, Echavarría 2007) ponen en evidencia que la actividad, como fuerza impulsora natural en el desarrollo grupal actúa fundamentalmente en las primeras etapas, hasta alcanzar niveles medios pero no resulta ser una fuerza suficientemente potente para "empujar" al grupo hacia estadios superiores. Los autores significan que la adquisición de altos niveles de desarrollo es poco probable en condiciones de desarrollo espontáneo aún en el caso de que el grupo haya sido convocado para la realización de actividades a las que se le adjudique una alta valoración.

Se hace necesario, pues, distinguir entre lo que significa y las consecuencias que supone que el grupo, como resultado de ese proceso permanente llegue a adquirir cualidades que lo transformen cualitativamente en su desempeño con respecto a la tarea, así como en el efecto sociopsicológico que esto implica sobre sus miembros, otros individuos y grupos y la sociedad en su conjunto.

Modelos teóricos para el estudio del desarrollo grupal como proceso dinámico en los grupos psicosociales.

Todo grupo, a partir de determinadas condiciones objetivas y subjetivas entre las que se encuentran el carácter y tipo de actividad que realiza y la composición de su membresía tiene un tope de desarrollo a alcanzar.

Esta circunstancia posibilita suponer que una buena parte de los grupos reales que existen están trabajando a un nivel inferior de sus potencialidades y, por lo tanto, su rendimiento, entendido éste tanto en términos de resultados de la tarea como en efecto sociopsicológico sobre su membresía, se encuentra por debajo de lo que el grupo es realmente capaz de brindar con una determinada actividad en la que se concretiza un determinado proyecto.

En el estudio del desarrollo grupal las diferentes corrientes o teorías se han agrupado en modelos que intentan explicar el proceso a través del cual el grupo transita por diversas etapas alcanzando niveles variables en su desarrollo grupal.

       Modelos lineales: Los grupos se desarrollan siguiendo un orden definido de progresión a través de una serie de fases. Es un enfoque determinista, un grupo no madura hasta no haber alcanzado todas las fases. Si no es capaz de superar alguna fase, el grupo se disuelve. Dentro de este modelo se encuentra el Modelo de Tuckman: parte de las diferencias entre las relaciones interpersonales y la actividad de la tarea. Bruce Tuckman es un respetado psicopedagogo quien primero describió las 4 fases del desarrollo de un grupo en 1965. Observando el comportamiento de pequeños grupos en distintos ámbitos, distinguió varias fases que atraviesan los grupos y dijo que todos los grupos tienen que alcanzar estas etapas antes de alcanzar su máxima efectividad. En 1977 redefinió y desarrolló su modelo junto con Mary Ann Jensen al que agregó una 5ta fase. Tuckman describió 4 fases diferentes que un grupo atraviesa antes de unirse y empezar a operar. Este proceso puede ser subconsciente pero entender las etapas puede ayudar al grupo a alcanzar su efectividad más rápido y con menos inconvenientes.

         Modelos no lineales: Los grupos son sistemas abiertos donde las influencias de las variables del entorno y de las relaciones con el exterior son de gran importancia.

       Modelos integradores: uno de los más estudiados es el Modelo cíclico del desarrollo del grupo” (Worchel y colaboradores) el cual plantea que existen seis estadios por los que pasan los grupos a lo largo de su desarrollo. Todos los grupos pasan por estos estadios pero el tiempo de permanencia en cada uno puede variar en función de las características del grupo o del contexto: 

1. Fase de descontento: ocurre cuando algunos de los miembros del grupo creen que sus intereses o sus ideas no están bien representados y comienzan a sentirse incómodos.

2. Acontecimiento desencadenante: En este contexto se produce un acontecimiento que agudiza las tensiones y provoca la división del grupo.

3. Identificación grupal: El objetivo primero y principal del grupo (ya separado del anterior) es conseguir una identidad social compartida entre sus miembros y poder establecer diferencias con otros grupos para poder justificar su existencia.

4. Productividad grupal: El grupo ya puede centrarse en la consecución de sus objetivos. En esta fase el conflicto con otros grupos se rebaja y se toleran algunas discrepancias dentro del grupo. Las minorías pueden influir en cuestiones relacionadas con la tarea, pero se las sigue rechazando si se amenaza la identidad grupal.

5. Individuación: La cohesión grupal empieza a disminuir o comienzan a aparecer subgrupos: primero en relación con las habilidades y roles similares y después en función de semejanzas en actitudes, intereses y otros aspectos no relacionados con la productividad. Se estimula la participación de los miembros minoritarios.

6. Declive: Este desplazamiento a la individualidad hace que el grupo sea menos importante para los individuos. Algunos miembros deciden marcharse mientras que otros exigen cambios en el grupo. Si estos cambios no son aceptados se pasa al primer estadio y el ciclo vuelve a comenzar. Ante una amenaza externa el grupo puede retroceder a la fase de identificación.

Aunque no se identifica como un modelo, la teoría del desarrollo grupal se evidencia en la propuesta por Kulikov acerca del colectivo. Ésta parte de las ideas de Makarenko y resume los criterios planteados por Shnirman, Kuzmin y el propio Kulikov. En ésta se plantea lo siguiente:

“El colectivo es una comunidad relativa mente estable de personas, que se caracteriza por la unión, la organización, la cohesión de la estructura formal e informal por la correspondencia de los fines individuales y los colectivos, por la dirección colectiva y las actividades comunes para la resolución de tareas determinadas que tienen un valor social”.

Si bien el colectivo es un grupo en el cual están presentes los parámetros estructurales inherentes a los grupos, no todo grupo constituye un colectivo. Para que el grupo sea un colectivo, deben darse las condiciones antes señaladas. El colectivo representa una meta en la evolución de los grupos en la sociedad socialista. El objetivo consiste en hacer de cada grupo un colectivo. Pero debe tenerse presente que para convertirse en colectivo, el grupo tiene que recorrer un complejo camino de desarrollo, a lo largo del cual van adquiriendo sus diversas propiedades.

Estos autores establecen etapas o niveles de desarrollo mediante los cuales se expresa la transformación o tránsito del grupo en colectivo. Respecto a esto no existe completo acuerdo (ni acerca de las etapas, ni de lo peculiar a cada una de ellas). A juicio de la autora, existen tres etapas o niveles de desarrollo, a través de los cuales van madurando las condiciones características del “colectivo” planteadas con anterioridad: un nivel bajo de desarrollo, uno medio y uno alto.

En los momentos iniciales en que se constituye el grupo para solucionar tareas sociales, se producen la familiarización y conocimiento recíprocos entre sus diversos integrantes, así como la adaptación de éstos al grupo, a las condiciones de trabajo y a sus exigencias. Aquí se les da a conocer los objetivos y tareas específicos, las perspectivas mediatas e inmediatas de la actividad; ocurre a su vez la distribución de funciones o tareas, teniendo en cuenta la preparación de los miembros, su experiencia de trabajo (actividad, en cuestión), los deseos personales u otros factores. También se determina el régimen de trabajo, así como las exigencias necesarias (o normas) para cumplir el régimen de vida y de actividad grupal.

En estos momentos los mecanismos o factores encargados de la dirección del grupo dedican especial atención al control de la ejecución, a la actitud responsable hacia el cumplimiento de las tareas y realizan un análisis del grupo en su conjunto y de cada uno de sus integrantes en las tareas.

Nivel de bajo desarrollo: se caracteriza porque en la actividad la eficiencia tiende a ser baja. Las causas de esto pueden ser diversas: puede ser consecuencia de que se está desarrollando el proceso de perfeccionamiento de la cooperación y la adaptación de los individuos a sus actividades o roles (lo cual implica falta de fluidez en las coordinaciones necesarias, pocas experiencias, iniciativas y creatividad). Pero también puede ser baja por existir miembros que no han interiorizado sus responsabilidades, por lo cual tratan de hacer lo menos posible para no sobrecargarse, obtener su parte de la actividad allí donde sea más fácil; además, pueden existir individuos o subgrupos de desorganizadores (indisciplinados, irresponsables, holgazanes), quienes afectan el trabajo colectivo.

Además del criterio vinculado con la baja eficiencia de la actividad que caracteriza el nivel de bajo desarrollo (criterio que debe ser el elemento fundamental, aunque no único, de análisis para la determinación de los niveles), hay otros indicadores en el contexto de las interrelaciones y del desarrollo moral de los individuos.

Nivel medio de desarrollo: se caracteriza, ante todo, por el hecho de que la productividad de la actividad colectiva comienza a ser satisfactoria, aun cuando no existan sobre cumplimientos, ni elevados rendimientos en la actividad en cuestión. El cumplimiento tiene lugar en el nivel de lo expresado en los planes, aunque puede haber descensos y ascensos.

A la vez se eleva la disposición de los miembros a enfrentar las tareas, lo cual ocasiona que ya se van diferenciando un con junto de miembros reconocidos como los más conscientes y activos. En ellos se apoyan los factores de dirección (dirigente u órganos de dirección) para la solución de diversas tareas de contenido social. Por tanto, es necesaria la intransigencia contra las infracciones de las normas de vida y trabajo en el grupo. Aquí es importante comprender los motivos individuales de la conducta, el carácter de las personas, y, en consecuencia, determinar las influencias pedagógicas óptimas sobre ellos. En este nivel va surgiendo la unidad o acercamiento de las interrelaciones funcionales y afectivas.

Nivel de alto desarrollo: en cuanto a las tareas planteadas, la efectividad de la actividad se hace muy elevada, lo cual lleva al grupo a ocupar una posición de van guardia. Además, resulta característica la unidad de las ideas y la voluntad de todo el grupo, el predominio consciente del orden y la disciplina, así como elevadas exigencias recíprocas. En este nivel, las relaciones se consolidan corno relaciones de colaboración camaraderil y de ayuda mutua; cada persona siente la responsabilidad sobre sí misma y sobre todas; en las relaciones entre los miembros predomina la confianza y el respeto, hay una plena correspondencia entre las relaciones funcionales y afectivas. El nivel de la educación moral, el desarrollo ideológico de los miembros y la actitud creadora hacia el trabajo, es muy elevado. Aquí se da una total correspondencia de los objetivos personales y sociales.

La dirección es colectiva, con la existencia de órganos mediante los cuales se concreta la voluntad del grupo (éstos son sus representantes). Esto hace que se convierta en un organismo autorregulado.

Cuando el grupo ha llegado a este nivel alto o superior de desarrollo se ha convertido en un colectivo. En este nivel se dan las condiciones básicas que señalamos como características del colectivo. Pero sería un error plantear que con este nivel concluye el desarrollo del colectivo, que es ininterrumpido. Su desarrollo ulterior se vincula con el perfeccionamiento de su actitud, el aumento de sus elementos creadores, el ascenso de la cultura y de las relaciones humanas, y una mayor responsabilidad y exigencia individual.

La evaluación del nivel de desarrollo vendrá dada por el grado en que se presenten, de manera positiva o no, esos parámetros, se parte de que el fundamental (no único) es el relativo a la eficiencia.

 

PROCEDIMIENTO FORMATIVO PARA LA POTENCIACIÓN DEL DESARROLLO GRUPAL EN BRIGADAS DE PRIMER AÑO EN LA UNIVERSIDAD.

 

A.       Diagnóstico Pedagógico Integral en el nivel individual.

B.       Activación de dinámicas grupales formativas:

1.       Intercambio con el grupo recién formado para el desarrollo de actividades de formación grupal.

2.       Desarrollo de actividades centradas en las tareas del grupo que resignifiquen la formación profesional como meta individual y grupal.

3.       Desarrollo de actividades conducentes a la adquisición de habilidades para el trabajo grupal.

C.       Diseño, planificación y ejecución del Diagnóstico Pedagógico Integral Grupal.

Propuesta de fases para la realización del Diagnóstico Pedagógico Integral Grupal.

1.       Recopilación inicial de información:

En este paso se contemplan las siguientes acciones:

o        Realizar una caracterización del grupo atendiendo a determinados aspectos:

1.       Aspectos sociodemográficos generales: sexo, edad, fuente de ingreso, composición racial, entre otros que se podrán tomar del diagnóstico pedagógico individual.

2.       Caracterización de la organización grupal: atendiendo a las particularidades de su estructura funcional y afectiva: relaciones de autoridad, roles y estatus, comunicación e interacción y establecimiento de normas. Téngase en cuenta que en la estructura funcional la organización grupal responde al sistema de relaciones estables que permite realizar acciones y tareas para darle solución a los problemas relacionados con la actividad para la cual el grupo está formado. En la estructura afectiva la organización obedece a las simpatías y antipatías que están en la base de las relaciones que establecen los miembros para satisfacer sus diversas necesidades. (Casales, J., 2010)

3.       Identificación y jerarquización de los problemas sentidos del grupo.

En esta fase se utilizan técnicas generales que permiten explorar los aspectos anteriores. Entre ellas el grupo de discusión, el test sociométrico y la observación para alcanzar los objetivos antes mencionados.

        Test sociométrico: Con el objetivo de determinar el funcionamiento del grupo dirigiendo su atención a aspectos como la posición o estatus  sociométrico de los individuos, los patrones deseados de interacción, las preferencias, la formación de subgrupos y, de manera más general, la estructura informal deseada de los miembros del grupo, aspectos importantes en la dinámica grupal.

        Grupo de discusión: Permite obtener información sobre el grupo a partir de cómo son percibidos los problemas por los miembros del grupo, la presencia de conflictos, contradicciones, opiniones y creencias compartidas que se encuentran de base en el problema en cuestión que afecta a la brigada.

2.       Diseño y planificación de la estrategia diagnóstica:

En esta fase, a partir de la información obtenida, sus propias observaciones, y de los conocimientos que posea, el investigador establece las variables objeto de diagnóstico, procediendo a definir conceptual y operacionalmente las mismas. Estas variables guardan relación con los procesos dinámicos que emergen al interno del grupo. Luego selecciona un conjunto de técnicas, las cuáles posibilitan el análisis de los parámetros e indicadores de los procesos grupales que se desean evaluar. Delimitará el procedimiento para la aplicación de las mismas, o sea, el objetivo de cada una de ellas y su orden de aplicación. Posteriormente confeccionará los instrumentos de evaluación correspondientes.

Variables objeto de diagnóstico  

Desarrollo grupal

Cohesión grupal

Influencia grupal

 

Estrategia diagnóstica

Técnicas utilizadas:

        Técnica de niveles de desarrollo: El instrumento permite realizar un diagnóstico inicial del estado del grupo a partir de cómo es percibido su funcionamiento por los miembros del mismo, lo que posibilita determinar el nivel de desarrollo alcanzado por el grupo en cada uno de sus parámetros. 

        Cuestionario para medir el estado psicológico del grupo: Este cuestionario fue confeccionado a partir de los utilizados por Lázaro Quiribeiro (1990), Rebeca Hernández (1991), e Iris Guzmán (1991). Se utiliza, cuando se trabaja con grupos reales, con el objetivo de determinar el estado de la comunicación, los conflictos, el estilo de dirección y las relaciones interpersonales en el grupo.

        Observación: Se desarrolla durante las actividades conjuntas en las que el grupo participa como reuniones, asambleas y espacios informales como técnica acompañante. Permite corroborar la información obtenida en las técnicas anteriores, además de verificar el estado de las relaciones interpersonales, la comunicación y la integración conductual de sus miembros.

Fase 3. Aplicación de la estrategia diagnóstica y análisis de los resultados. 

        Aplicación de las técnicas mediante el procedimiento establecido en la fase anterior.

        Análisis e integración de los resultados, en orden, según la comprobación de las hipótesis.

Fase 4. Resultados del diagnóstico:

En esta fase, en dependencia de los objetivos propuestos, se tienen los resultados que describen, clasifican, predicen y/o permiten la toma de decisiones en relación al grupo, y es el momento en que se procede a la tarea de informar las conclusiones del estudio. En dependencia, también, de los objetivos iniciales se debe recomendar determinada estrategia de intervención para el grupo.

 

D.       Diseño, planificación y ejecución de programas de intervención psicosocial centrados en la modificación de los parámetros del desarrollo estancados.

Fundamentos teóricos y metodológicos sobre las sesiones de trabajo grupal.

La intervención se configura mediante la modalidad Dinámica Grupal Formativa, entendida esta como aquellos procedimientos dirigidos a propiciar el trabajo de dirección y organización de las acciones grupales en pos de la formación profesional. Se utilizan técnicas que promueven la dinamización de los componentes grupales, su movilización y los encauzan consciente y planificadamente. Son por tanto, apoyos con que cuenta el coordinador para orientar el interjuego de relaciones y acciones grupales, con vistas a que estas tributen al logro de los objetivos grupales.

El programa planificado asimila los aportes del Centro de Formación e Investigación “Marie Langer”, de Madrid, España, el cual posee experiencias en la ejecución de programas interventivos; así como los aportes de Enrique Pichón Riviere y María Antonieta Rodríguez Arce.

De esta manera, el programa que se propone, consta de un total de seis sesiones de trabajo, diseñadas de acuerdo a los objetivos de la intervención y con un tiempo de duración aproximado de noventa (90) minutos cada una. Cada sesión se convierte en un espacio para la reflexión, con el fin de conducir el desarrollo grupal a estadios superiores.

Bases generales para el diseño y la activación de las Dinámicas Grupales Formativas en el grupo:

       Aspectos de encuadre:

Cantidad de sesiones de trabajo: 6

Tiempo de duración: 90 min

Espacio intersesión: cada 7 días

Horario: panificado en la sesión contraria a la docencia

Lugar y local: en dependencia del grupo que participa.

       Aspectos metodológicos:

Las sesiones que conforman el programa interventivo se diseñan atendiendo a la siguiente lógica estructural:

Diseño de las sesiones: sesión inicial, sesión(es) temática(s) y sesión de cierre.

Estructura de las sesiones: Momento inicial; momento de planteamiento temático y elaboración; momento de integración, evaluación y cierre.

Técnicas de apoyo para la intervención en el ámbito grupal: el uso de técnicas de presentación, de contenido, de animación y de cierre.  

       Técnicas de presentación: Existen múltiples técnicas de presentación que en esencia persiguen un mismo objetivo: le permiten al facilitador presentarse como un integrante más del grupo y con relación a los miembros del mismo les permite conocerse (aun cuando no se reúnan por primera vez) desde diferentes perspectivas. De este tipo de técnicas el facilitador puede extraer mucha información sobre las características de las interacciones y de la comunicación del grupo.

       Técnicas de animación o caldeamiento: También en este caso el objetivo es común a las diferentes técnicas de animación que existen, es decir, todas ellas están dirigidas a desarrollar la participación al máximo de los miembros del grupo en las actividades y crear un ambiente fraterno y de confianza.

Se pueden introducir:

1. Al inicio de las sesiones donde favorecen la integración.

          2. Después de momentos intensos y de cansancio para calmar los ánimos, favorecer la relajación, crear un impasse para luego poder continuar la sesión de trabajo.

       Técnicas de Análisis General: Estas técnicas tienen como objetivo común que nos permiten trabajar diferentes temas según el interés de quienes la utilicen: ya  sea para colectivizar ideas ordenadamente, para resumir o sintetizar discusiones, para promover discusiones, etc.

       Técnicas de cierre: posibilitan de manera general la integración, evaluación y cierre de la sesión.

Características de las sesiones de intervención:

Sesión inicial: Representa la sesión que da apertura al proceso interventivo y sienta las bases de la nueva relación profesional que se propone. Resultan relevantes en esta sesión de trabajo, la presentación de los participantes, el diagnóstico de las expectativas y la elaboración del encuadre. La presentación de los participantes permitirá el conocimiento de aspectos generales de cada uno de ellos y del coordinador de la actividad. Ello garantizará una dinámica rápida, que mantenga el interés y la motivación.

Por su parte, el encuadre permite ubicar a los participantes en la tarea que se va a desarrollar. Son elementos constitutivos del mismo:

1.       Objetivos generales del programa.

2.       Definición de la temática central a trabajar.

3.       Metodología de trabajo.

4.       Instrumentos y recursos necesarios.

5.       Funciones de los participantes.

6.       Normas de trabajo grupal.

7.       Número de sesiones de trabajo, tiempo de duración y horario.

8.       Requisitos de asistencia.

Sesiones temáticas: Las sesiones temáticas se convierten en espacios de aprendizaje mutuo. En el marco de la relación profesional se introducen nuevos elementos cognoscitivos que dotan a los participantes de conocimientos y habilidades grupales que connotarán el desarrollo grupal y su influencia en la formación profesional de los estudiantes. Ello permitirá dar cumplimiento a los objetivos generales del programa.

Sesión de cierre: Representa la última sesión del programa. Son núcleos relevantes la comprobación de los objetivos generales y en sentido general del aprendizaje logrado por las educadoras.

 

E.       Acompañamiento, seguimiento y control de las transformaciones del grupo. Intercambios sistemáticos con el grupo para registrar las transformaciones logradas con tendencia positiva.

 

Conclusiones.

           Es posible trabajar con grupos de primer año a su entrada en la universidad lo que propicia una mayor eficiencia académica lo que redunda en la calidad de la formación profesional que se brinda en la institución.

           El procedimiento diseñado contribuye al desarrollo de la formación profesional pues condiciona la lógica formativa en ese año académico de modo que su aplicación exige de la preparación de los profesores principales del año en habilidades para el trabajo grupal.

           El procedimiento para la aplicación del diagnóstico pedagógico grupal facilita el conocimiento de las particularidades de los procesos del grupo y facilita el diseño de estrategias interventivas que potencien el desarrollo grupal.

 

Referencias Bibliográficas.

 

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11.     Fuentes Ávila M. (1999). La eficiencia del trabajo en grupos. Intervención psicológica a través de programas de entrenamiento. Universidad de la Habana. Facultad de Psicología; 1999. Material en soporte digital. En: CD editado para la carrera de Psicología en la Universidad de Granma 2006-2007.

 

12.     ______________ (1993).  El proceso grupal; del psicoanálisis a la Psicología Social, Buenos Aires, Ediciones Nueva visión.

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14.     Mujica, Valeria. "Aproximaciones a una pedagogía de la persona", en La comunidad y su estudio, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1995.

 

15.     Salellas Brínguez, Madeleine. El diagnóstico pedagógico: Una herramienta de trabajo en la escuela. VI Taller nacional de Comunicación Educativa, Camagüey, 2010. CD-R Memorias del Evento.

 

16.     Santos M. El aprendizaje cooperativo en la enseñanza universitaria. Material en uso para el curso del mismo nombre en la Universidad de Santiago de Compostela. Descargado el 13 de diciembre de 2013.

 

17.     Zamanillo T. (2006). Teoría y práctica del aprendizaje por interacción sobre la intervención en grupos. Universidad. Revista Trabajo Social Hoy nº 28. Ed. Colegio de T.S. de Madrid. Descargado el 13 de diciembre de 2013.

 

18.     Rodríguez, A. (1985). Grupos y colectivos,  La Habana, Editorial Científico-Técnica,

 

 

                                       Anexo 1. Operacionalización de las variables.

 

Variable        Dimensión     Indicadores

Desarrollo grupal                         Nivel Alto      Alta significación sobre la profesión y la formación profesional en la valoración social del contenido de la actividad.

Activación de metas grupales a largo plazo.

Adecuados procesos de organización grupal tanto en la estructura funcional como afectiva.

Comunicación e interacción facilitadores del desarrollo grupal.

Eficiencia grupal expresada en indicadores tanto curriculares como extracurriculares.

Relaciones interpersonales basadas en el logro de la eficiencia grupal.

          Nivel Medio   La mayoría de los miembros del grupo realizan una valoración social de la profesión y de la formación profesional.

Activación de metas grupales a largo plazo en algunos miembros del grupo.

Adecuados procesos de organización grupal en la estructura funcional.

Comunicación e interacción basadas en la unidad de los criterios y opiniones.

Eficiencia grupal expresada en indicadores curriculares o extracurriculares.

Relaciones interpersonales basadas en el logro de la eficiencia grupal.

 

 

 

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