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La ciencia criminalística como ciencia auxiliar del proceso penal.
La ciencia criminalística como ciencia auxiliar del proceso penal.

Autor: Lic. Andre Kiala. Aspirante a doctor por la Facultad de Derecho de la  Universidad de la Habana.

El proceso penal concebido  como vía, instrumento  o forma de realización del derecho penal material ,  se encuentra conformado por un conjunto ordenado de actos de iniciación, de impulso,  de investigación, etc., que conforman  un todo único y  permite como fin último la realización de la justicia en un caso concreto, lo que presupone en su conformación la ejecución de una investigación integral que también se rige tanto por leyes generales del conocimiento como por particulares mandamientos de varias ciencias exactas naturales.

Dichas pautas de actuación durante la etapa investigativa del proceso penal, además de encontrarse limitadas en su realización por un conjunto de principios, garantías y derechos, como presunción de inocencia, derecho a la defensa, contradicción, publicidad, etc., que en su unidad conforman lo que se ha dado en llamar debido proceso penal , no pueden desconocer las leyes particulares de la criminalística como ciencia conformada por un conjunto heterogéneo de conocimientos científicos, pues solo con la utilización adecuada y racional de sus medios técnicos y tácticos se puede desarrollar con éxito la investigación.

De lo anteriormente expuesto, se advierte que la criminalística como disciplina de carácter científico juega un papel determinante en la etapa inicial del proceso penal, ya que no se concibe en la actualidad un proceso penal  donde no se haga un uso importante tanto de las distintas especialidades que conforman la técnica criminalística, como de sus acciones tácticas claramente dispuestas en los códigos y leyes procesales como acciones de instrucción o investigativas, y mucho menos se desarrolle una pesquisa criminal o investigación penal, obviando criterios metodológicos también sistematizados por dicha ciencia.

No obstante a que el surgimiento de la criminalística como ciencia se concretó  a la investigación de presuntas actividades delictivas y el constante desarrollo y perfeccionamiento de sus técnicas y métodos de trabajo han hecho su presencia constante en el ámbito probatorio  de los procesos penales actuales, algunos autores le atribuyan la condición de ciencia independiente de perfil jurídico penal , dado a que ha sido capaz de desarrollar una teoría general y tiene objeto de estudio, tareas y métodos técnicos y tácticos propios,  sobredimensionando así su razón misma de existencia.

La criminalística como ciencia polimorfa, dada su función eminentemente probatoria, debe considerarse auxiliar del derecho penal, ya que se contrae a aportar actos de investigación o fuentes de pruebas, y en casos excepcionales pruebas anticipadas que deben ser introducidas al proceso penal a través de los medios de prueba pericial y documental, y en el acto del juicio oral, resistir el debate público y contradictorio a los fines de formar parte del material probatorio que sirve de sustento a la resolución definitiva .
   
Otro particular de interés, respecto a la consideración de ciencia de la criminalística resulta su histórica confusión con la criminología, lo que puede tener su origen a la falta de dominio o conocimiento de su verdadero rol  en el proceso penal y del cometido de la criminología respecto al derecho penal.

Intentar explicar la sustancial diferencia que existe entre ambas ciencias, exige asumir a la criminalística como la ciencia que agrupa de manera ordenada y sistemática un conjunto de conocimientos generales y particulares de otras ciencias naturales y exactas, a través de lo cual se permite obtener huellas, muestras o evidencias que son incorporadas al proceso penal con vista a probar determinado supuesto de hecho, para lo cual ha estructurado sus tareas, métodos de trabajo, objetivos, principios etc., En este sentido, la criminalística se ocupa fundamentalmente de intentar demostrar en qué forma se cometió un delito u quien lo cometió.

En su contribución al esclarecimiento de hechos supuestamente delictivos, la criminalística estructura su trabajo de manera metodológica en  técnicas y acciones tácticas, lo que permite examinar adecuadamente cada objeto o sustancia de interés investigativo, y en este sentido corresponde al  perito criminalista  examinar aquello que quedó en el lugar del  suceso, formular  una hipótesis acerca de su procedencia y a  quién  pudo pertenecer; lo cual se realiza con total certeza de que siempre que alguien abandona un lugar se lleva algo consigo y  a la vez deja algo suyo .
En su constante afán por ofrecer resultados confiables en la investigación que tiene lugar, la criminalística desarrolla constantemente su técnicas, lo que permite al investigador contar con un arsenal cada vez mayor de medios para develar lo acontecido y en este sentido en la ejecución de diferentes acciones de instrucción, así como en la realización de peritajes criminalísticos, para el descubrimiento, fijación, ocupación e investigación de las huellas y evidencias, se vale de diversas especialidades, entre las que se destacan  biología,  drogas y toxicología, químico-físico, trazología, balística, Dermatoscopía, identificación de las Personas por sus Rasgos Exteriores (IPRE), Documentología, fotografía y vídeo; averías, explosiones e incendios (AVEXI); aplicaciones químicas operativas (AQO), técnica canina criminalística; odorología criminalística, lugar del suceso, informática criminalística, infografía, etc.
La especialidad de biología desde el punto de vista criminalístico estudia y analiza la sangre, el semen, la saliva, otras secreciones, los pelos, los tejidos, los restos óseos y otros elementos del organismo humano, de origen animal vegetal e industrial, en el caso de fibras textiles.

Dado a que la actividad probatoria en  los procesos penales ha evolucionado en las últimas décadas de forma vertiginosa como consecuencia de distintos factores, entre los que se encuentran  el impetuoso avance tecnológico y la aparición de nuevas modalidades de conductas delictivas, el desarrollo científico técnico se ha puesto también al servicio del esclarecimiento de los delitos, y en este aspecto merece particular atención el uso de la técnica de Acido desoxirribonucleico (ADN) en el peritaje criminalístico biológico .

La especialidad de drogas y toxicología, como su nombre indica tiene como finalidad determinar si la sustancia obtenida en el lugar del suceso  y remitida al laboratorio se corresponde con alguna droga, sustancia psicotrópica y otra de efecto similar recogida como tal en el listado de naciones unidas sobre la materia .
En esta especialidad se somete a análisis las huellas o evidencias relacionadas al tráfico y consumo de drogas, tanto en su estado natural y en fluidos biológicos, así como con los hechos de envenenamientos, de intoxicaciones, de sustancias tóxicas ambientales y de ingestión de bebidas alcohólicas.
La especialidad de Químico-Físico estudia sustancias de carácter orgánico e inorgánico, entre las cuales se encuentran suelos, vidrios, metales, pinturas, combustibles y lubricantes, etc. que puedan tener relación con el hecho denunciado.

La Balística, conocida de antaño como Balística judicial, es la especialidad de la técnica criminalística que estudia las armas de fuego en su diversidad e individualidad, sus casquillos y proyectiles, así  como el mecanismo de disparo y las huellas  que produce;  se subdivide en  Balística interior, que  se  ocupa del análisis de los fenómenos que ocurren dentro del arma desde que se produce la percusión hasta que el proyectil abandona al cañón y Balística  exterior  que estudia  la trayectoria de los proyectiles disparados,  desde  su salida  por la boca del cañón del arma que los disparó, hasta  el lugar  de caída .

La Trazología, como especialidad de la técnica criminalística se encarga del estudio de las huellas con el deliberado propósito de  identificar a las personas y a los medios de los cuales utilizan en la ejecución de presuntas actividades ilegales. Entre las huellas que estudia la Trazología se encuentran las huellas que identifican al hombre (huellas de los dientes); las que identifican a los objetos y animales utilizados por el hombre como calzado, transporte, herramientas, fracturas  y animales, etc., y las  huellas que identifican  los  procedimientos  utilizados  por  el hombre  al  accionar sobre diferentes objetos como por ejemplo selladuras, reconstrucción del objeto total por sus partes, cerraduras, mecanismos de producciones industriales y artesanales de objetos, etc.
 
La Dermatoscopía, como especialidad criminalística, se encarga de identificar personas a través del estudio de las huellas dérmicas producidas por las manos, pies, codos, rodillas, orejas y labios; es decir, se intenta identificar a las personas por las características de su piel .

La Documentología investiga los documentos que ofrecen lugar a dudas, por medio de lo cual se puede identificar a la persona por su escritura y firma, así como la autenticidad del documento en sí,  e incluso, el método de impresión empleado. La Grafología, como rama de la Documentología se basa en el estudio o descripción de la escritura con relación a las modificaciones que en ella producen ciertos rasgos fisiológicos o determinados estados patológicos. Por medio de la Grafología podemos averiguar el carácter, aptitudes, etc., de una determinada persona. La escritura traduce como manifestación motora las anomalías de motilidad, en cambio, como lenguaje revela las anomalías de la inteligencia.
El valor de la escritura depende de su carácter objetivo y duradero en tanto que es resultado de la actividad neuropsíquica. La Grafología tiene aplicaciones en Medicina Legal, para conocer el estado psíquico de un sujeto; en patología y medicina histórica, para asegurar el criterio acerca de hechos importantes y personas que en ellos intervinieron y la denominada Grafología común es utilizada en el proceso investigativo, pues se encarga de investigar las cualidades intelectuales y morales de un sujeto .
La especialidad de identificación de personas por sus rasgos exteriores (IPRE), estudia las especificidades antropológicas de las personas ; mediante el uso de las nuevas tecnologías de computación se pueden realizar en un tiempo  relativamente corto retratos hablados de personas de interés investigativo, reconociendo así a estas personas pro sus rasgos faciales. A través de esta especialidad se pueden realizar una reconstrucción escultórico-facial, la superposición cráneo- fotográfica, así como la comparación, modificación y reproducción fotográficas.

La Especialidad de Informática Criminalística,  tiene como misión realizar el estudio criminalístico de las evidencias de carácter informático que presentan interés investigativo con el objetivo de aportar elementos para el esclarecimiento de supuestos hechos delictivos. En este rubro se incluye el análisis  de las evidencias relacionadas con las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, capaces de producir o soportar datos que permitan contribuir a la demostración científica de la actividad delictiva que fue cometida.
La infografía, es la rama del conocimiento humano que es estudiada y desarrollada por un conjunto por peritos de las especialidades de lugar del suceso, fotografía y video e  informática criminalística. El concepto infografía, originado y ampliamente desarrollado por la prensa escrita y últimamente por los medios televisivos, puede definirse como la representación visual de la información.
Desde el punto de vista criminalístico la infografía puede entenderse como la representación visual de la información obtenida en relación con un suceso que revista caracteres de delito o de algún pasaje del mismo, que por lo complejo de su modo de ocurrencia, se hace necesario reconstruir  virtualmente a los efectos de mejor su comprensión por parte de los operadores del sistema de justicia penal que intervienen en un juicio oral y público, a fin de ganar en claridad sobre el suceso que se juzga; puede calificarse como un experimento de instrucción animado.
Como resultado práctico del desarrollo de la infografía forense podemos obtener en una sola lámina una síntesis de todos los aspectos de una escena del crimen, de una reconstitución de escena o bien de un peritaje determinado, encaminado a establecer de manera visual hechos a considerar en una investigación o a debatir en un juicio oral y público.
La infografía forense se estudia desde dos perspectivas, una general, como las gráficas realizadas a partir de una computadora, y otra, como la expresión visual de datos que serán asimilados como información gráfica. Por medio de esta técnica, es posible establecer relaciones directas entre los peritajes planimétricos y fotográficos, lo  que exige para su adecuada realización el trabajo multidisciplinario y en equipo de las diversas secciones de los laboratorios de criminalística.
La especialidad de Técnica Canina Criminalística , es aquella que utiliza canes especialmente entrenados para la búsqueda de rastros de personas, drogas y otras sustancias, los que se especializan en seguir rastros, seleccionar personas y objetos; también se utilizan en registros a terrenos, locales, personas, vehículos y otros.
La especialidad de odorología  criminalística, estudia el mecanismo de formación de la huella olorosa , así como los medios y métodos empleados para su captación, conservación y posterior comparación con las impresiones olorosas tomadas a los ciudadanos, considerados sospechosos de haber  intervenido en la realización del supuesto delito que se investiga.
Este complejo olor, personalísimo, único,  es el mismo en todas las partes del cuerpo del ser humano y perdura después de su muerte, por ello a los efectos de la identificación criminalística, resulta intrascendente la parte del cuerpo a la que pertenece la huella olorosa obtenida en el lugar del suceso, sin importar que haya sido dejada por las manos, pies o cabeza de quien se investiga. De igual forma, el hombre o la mujer, dejan su olor característico en cualquier superficie o lugar donde camine, toque o roce, incluso, aunque utilicen guantes o zapatos para no dejar sus huellas.
Como dato importante que presenta esta  especialidad, que además, la pone en posición ventajosa respecto a otras especialidades de la técnica criminalística asumidas en el ámbito investigativo, pericial y judicial como válidas a los efectos de la actividad probatoria que se desarrolla en el juicio oral,  lo constituye el hecho constatado que la captación de la huella olorosa no demanda la preservación del lugar del hecho o del objeto donde se pretende levantar, es decir, pueden ser obtenidas huellas olorosas aunque una escena del crimen o el objeto investigado no se encuentren preservados o estén contaminados con olores ajenos de más de una persona, y en el caso de que se pretenda obtener de un sospechoso, resulta poco importante que este haya intentado eliminar otros vestigios del crimen, como prendas que vestía, se bañe, etc; ello se explica precisamente por ser el olor único y especifico en cada ser humano.
La Especialidad de Averías, Explosiones e Incendios (AVEXI) es una especialidad que identifica a la escuela Cubana de Criminalística  que tiene un amplio objeto de investigación, ya que investiga tanto averías, explosiones, incendios, descarrilamientos, accidentes de avión, etc.,  lo que demanda de los peritos que se desarrollan en esta área una amplia preparación técnica, dado los diversos conocimientos a dominar de distintas ciencias naturales y exactas.
La especialidad de Aplicaciones Químicas Operativas (AQO), se identifica como una acción operativa en la que se utilizan un conjunto de sustancias químicas pintantes, luminiscentes, especiales, olorosas, etc. y medios técnicos, a través de los cuales se permite identificar a las personas que logren contacto con las mencionadas sustancias en ocasión de realizar actividades de interés investigativo, logrando así su identificación, dada la incrustación de dichas sustancias en las prendas que vistan o en aquellas partes del cuerpo donde existió contacto directo.

La especialidad de Lugar del Suceso, es la responsable  del trabajo técnico-criminalístico operativo que se lleva  a cabo en el lugar donde ocurrió, el hecho conocido como escena del crimen, con el objetivo de lograr búsqueda, revelación, fijación, ocupación e investigación preliminar de las huellas y evidencias; actuación que demanda de peritos preparados de forma integral, los que deben resolver las  conocidas siete reglas de oro de todo investigador que se concretan en: ¿Qué?, ¿Dónde?, ¿Cuándo?, ¿Para qué?, ¿Con qué?, ¿Cómo? y ¿Quién?.

Por su parte, en sus medios tácticos,  incluye la elaboración y desarrollo de las distintas acciones de instrucción, así como las normas tácticas para la utilización racional de los recursos científico-tecnológicos de la técnica criminalística, todo lo cual realiza la criminalística teniendo en cuenta lo regulado al respecto de manera expresa en las leyes o códigos procesales, en especial en lo relacionado con el respeto de las principios del proceso penal y  de las garantías individuales de los investigados.
Entre las acciones de instrucción que regula la táctica criminalística se encuentran; la inspección del lugar del suceso; la presentación para el reconocimiento, la reconstrucción de los hechos, el experimento de instrucción, el registro, la detención, el interrogatorio a acusados y testigos y la disposición del peritaje.
Así mismo, para llevar adelante la investigación criminalística, esta ciencia regula una metodología general a tener en cuenta para investigar cualquier actividad delictiva denunciada como delito y desarrolla una metodología específica que permite investigar determinados delitos en concreto que dada sus particulares formas de ejecución requieren igualmente concretas formas de actuación al investigarlas.
La criminalística, sistematiza importantes teorías que le sirven e sustento científico, como la teoría de la identificación criminalística, la se fundamenta en los principios de la dialéctica materialista, partiendo de la idea base de que todos los objetos y fenómenos del mundo material son individuales y por tanto son iguales únicamente a ellos mismos; lo que ofrece identidad  a objetos, cosas y fenómenos existentes en la realidad objetiva, en sus diferentes estados y manifestaciones (sólidos, líquidos o gaseosos, orgánicos e inorgánicos, volátiles o refractarios, de solubilidad variable, etc.) que los hace únicos e irrepetibles, incluso con sus semejantes.
Con la teoría de la identificación criminalística se advierte la  diferencia entre la identificación y la pertenencia de grupo; la identificación se basa en la identidad de un objeto consigo mismo y el establecimiento de la pertenencia de grupo se basa en la similitud de varios objetos por determinadas características .
La criminología, por su parte, resulta una ciencia también auxiliar del derecho penal, transdisciplinaria, del ser, que estudia al delito, al delincuente, al control social, a la conducta desviada y a la víctima ;  es la disciplina que se ocupa del  estudio del fenómeno criminal de forma integral y multidisciplinaria, con el fin de conocer sus causas y formas de manifestación, es una ciencia causal-explicativa, que a través de sus investigaciones empíricas ofrece al derecho penal el soporte científico suficiente para adaptar las leyes al momento histórico concreto, lo cual facilita los procesos de criminalización y descriminalización que se deben llevar a cabo en el ámbito normativo.

De igual manera, ofrece especial atención a la prevención del delito, a través de la creación de estrategias integrales de prevención, en las que se involucren las distintas agencias de control social tanto formal como informal , a los efectos de salvaguardar la seguridad ciudadana como obligación de todo Estado democrático de derecho.

Atendiendo a recomendaciones criminológicas, los Estados deben desarrollar políticas públicas ordenadas y coherentes con la finalidad de que los ciudadanos accedan a los bienes de uso y consumo, a viviendas, escuelas y hospitales y a puestos de trabajos donde sean remunerados adecuadamente y sean considerados sujetos activos del necesario cambio social; todo ello como parte de la política social general a los efectos de mantener la criminalidad en términos permisibles como criterio de política criminal.

Con sus estudios científicos, la criminología investiga profundamente la tan discutida resocialización del delincuente, y sugiere con fuerza la necesidad de que el derecho penal deje de ser la primera face y se convierta realmente en la última ratio , es decir, en la última opción posible cuando se hayan agotado otra vías menos invasivas y limitadoras de  derechos fundamentales, recomendando el mayor uso de las salidas alternativas a la solución de los conflictos, como la negociación, la mediación o la conciliación .

Cuando se soluciona alternativamente un conflicto penal, se resarce de forma perentoria el perjuicio a la víctima del hecho acontecido y se otorgan mayores derechos a esta parte del proceso estimada una figura olvidada , solucionándose el caso, sin necesidad de desencadenar todo el andamiaje judicial que tan costoso resulta a los Estados.

En su relación estrecha con el derecho penal, la criminología estudia el delito no solo como fenómeno normativo, dogmatico, sino como fenómeno social, y centra su atención en el hombre que delinque y la influencia que ejerce en este el medio en que nace, se desarrolla y vive como ser biosicosocial, con valores, aspiraciones, ideales, etc.

Una vez expuestas algunas consideraciones sobre el contenido de la criminalística y la criminología como ciencias, se muestra claramente la diferencia entre estas y así como la específica contribución de cada una a la ciencia del  Derecho Penal, como ciencia cultural normativa del deber ser, que se ocupa de la delimitación, interpretación y análisis teórico sistemático del delito en su concepción formal, así como los presupuestos de su persecución y consecuencias del mismo.

En su contribución la criminalística ofrece al proceso penal elementos probatorios que pueden tener trascendencia para la solución del caso en concreto y su aporte se limita al ámbito de la prueba; mientras que la criminología ofrece un abanico mayor de posibilidades que parte de su amplio objeto de estudio, al aportarle criterios científicos que permiten mantener las leyes penales en correspondencia con las realidades concretas de los países, al concebir al delito como un fenómeno complejo que obedece a diversas causas y en este sentido su lucha no se contrae a la creación de normas de prohibición de carácter penal, sino en promover el desarrollo armónico del individuo y profundizar en el conocimiento de las causas que en determinado contexto favorecen el surgimiento de determinadas actividades delictivas.

Con independencia de las diversas discusiones que puedan sostenerse respecto a la condición de independencia de cada una de estas ciencias en su relación con el derecho penal, lo que estará en dependencia al ángulo desde el cual se analicen tanto la criminalística como la criminología, existen particulares en los que no debe existir grandes polémicas y uno de ellos es el referido a que cada una de estas ciencias les resultan imprescindibles de cara a nuestras realidades, y solo con su constante perfeccionamiento y desarrollo podrán continuar realizando sus valiosas contribuciones al derecho penal, el que de manera alguna puede concebirse como la vía idónea de solución de los conflictos sociales que viven las sociedades modernas, el que debe seguir siendo estimado una necesidad que debe actuar como último recurso.

Notas:
1.    Vid. ROXIN, C.  Derecho procesal penal. Buenos Aires: Del Puerto. 2000. p 2. SALAS, M. ¿Para qué sirve el proceso penal? En Derecho Procesal Penal costarricense. San José: Asociación de Ciencias Penales de Costa Rica, 2007. p 249.
2.    Cfr. GONZALEZ ALVAREZ. Daniel. Justicia Constitucional y Debido Proceso. ILANUD, Costa Rica. 1990. p.1. BUSTAMANTE ALARCÓN, Reynaldo. Estado de Derecho, constitución y debido proceso. Algunos comentarios a propósito de la reforma constitucional, Justicia Viva, N° 14, Perú.  2002. p. 34. MIGUELEZ DEL RIO, C. Los principios del proceso penal, Consejo General del Poder Judicial, Biblioteca Virtual de Derecho Judicial, editado por publicaciones del Consejo General del Poder Judicial de España, Red Iberoamericana de Información Judicial, Madrid, España, 2004. p .22. AMBROSIO A., Ángel. Instituciones del Derecho Procesal Constitucional, Vol. I, Turín. 2000. p. 86. FERNANDEZ ROMO, RODOLFO. La prueba pericial y las garantías constitucionales del debido proceso.  Disponible: https://www.congresolatinoamericanodederechopenalycriminologia.com/ ISBN 978-9929-10-129-7. Abril 2011. Fecha de consulta 13 de junio de 2013.

3.    Para la Escuela Cubana de Criminalística es una ciencia jurídica independiente, de perfil jurídico penal, tal y como lo son el Derecho Penal, el Derecho Procesal Penal, la Criminología y la Victimología. Cfr. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. Generalidades de la ciencia Criminalística. Base Material de Estudio, obrante en la intranet de la facultad de derecho de la Universidad de la Habana, La Habana, Cuba, 2002. p.5.
4.    Hernández de la Torre considera que la criminalística tiene un carácter de ciencia porque posee una Teoría General en la que se formulan su objeto, sus tareas, sus objetivos y el lugar que ocupa en el sistema de conocimientos; así como porque elabora sus propios medios y métodos técnicos y sus procedimientos tácticos, sobre la base de la adaptación en forma creadora de los logros de otras ciencias, entre ellas las naturales y las técnicas.  Además, porque tiene una fundamentación filosófica, que en este caso es materialista, basada en los principios marxistas-leninistas. Es jurídica porque, aunque emplea elementos de otras ciencias, como la Biología, la Química, la Física, la Matemática y otras, no puede incluirse dentro de ninguna de ellas, debido a que su objeto de estudio son los elementos materiales relacionados con los delitos y el descubrimiento, investigación y prevención de los mismos, dentro de lo preceptuado por la Ley de Procedimiento Penal. Además, la Criminalística contribuye al cumplimiento de las exigencias planteadas por la ley penal, en cuanto al esclarecimiento rápido, multilateral y completo de los delitos que afectan tanto a nuestro país como a la comunidad internacional, con el fin de que todo autor de una acción delictiva reciba una justa sanción y que ningún inocente resulte sancionado. Igualmente dirige sus esfuerzos hacia la prevención de los delitos y la erradicación de las causas que los generan. Ibídem. ob.cit. p.5. Por su parte, Osvaldo Brito, asevera  que la Criminalística  es una ciencia jurídica, ya que investiga  hechos ya sean delictivos o accidentales, aporta pruebas dentro de la actividad procesal no sólo en la penal, y aunque no se fundamenta en normas jurídicas su actividad  de descubrimiento e investigación  lleva implícita, la solución jurídica para categorizar el hecho, el accidente o asunto investigado.  Vid. BRITO FEBLES, OSVALDO P.  Manual de criminalística. Universidad Central Marta Abreu de las Villas.  Facultad de Derecho. Santa Clara, Villa Clara, Cuba. 1999. p.7.
5.    Vid. ASENCIO MELLADO, J. M. Prueba Prohibida y Prueba Preconstituida, Trivium. Madrid, España, 1989. p.28. GALLARDO ORTIZ MIGUEL ÁNGEL. Legislación pericial para enjuiciamiento criminal en España, Europa e Iberoamérica. Disponible. https://www.cita.es/ . Fecha de consulta, 24 de junio de 2013. FERNANDEZ ROMO, RODOLFO. Particularidades de la Prueba Pericial en el proceso penal acusatorio. Vlex internacional, número seis, enero-2011. Disponible: https://vlex.com/vid/particularidades-pericial-acusatorio-317543685. Fecha de consulta 13 de junio de 2013.
6.    Cfr. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.4.
7.    La utilización de la técnica de ADN con fines criminalísticos y forenses comenzó en el mundo desde el año 1985  y a mediados de la década de los 90 se incorporó la tecnología de Electroforesis Capilar, lo que originó que la gran mayoría de los laboratorios de esta índole tengan conformadas y  en explotación sus bases de datos en un plazo relativamente corto, esto les ha permitido el esclarecimiento de casos archivados, la vinculación de autores a varios hechos y la identificación de personas desaparecidas, logrando la verdadera identidad de un individuo, entre otros.  El ADN que se utiliza para la identificación en Genética Forense es no codificante o no expresivo, por lo que no revela características fenotípicas de los individuos; este hecho es de gran importancia a la hora de considerar la creación de las bases de datos genéticos, en el uso de la Criminalística, consiguiendo que cada vez la identificación por medio de esta técnica sea más precisa y rápida. El objeto de la identificación es la transformación de los indicios, en pruebas jurídicamente válidas.  Las sustancias grupo-específicas son de gran importancia para el Criminalista, puesto que todas las células, así como los humores (sangre, lágrimas, saliva, esperma, etc.) pueden evidenciar caracteres genéticos que permitan establecer su genotipo (grupo y factores sanguíneos), así como su identidad, los que son inmutables y permanentes en cada individuo durante todas las divisiones celulares, desde la concepción hasta la muerte, es la “huella genética” que perdura toda la vida y es única e irrepetible en cada persona.  La demostración del procedimiento científico, lo realiza mediante el reconocimiento de las pruebas y la aplicación de técnicas comunes para la materia y solo busca, en estos métodos objetivos, la verdad, es decir, relacionar el material obtenido con la fuente que lo produjo, lo que es igual a decir la víctima y el victimario. Cfr.  PAZ LAGO MARTHA. El ADN como elemento probatorio en el proceso penal. Tesis en opción al grado de especialista en Derecho Penal, Facultad de Derecho, Universidad de la Habana, 2012. p.15.
8.    La Toxicología como ciencia trata sobre los tóxicos, su forma y medios de actuar, los fenómenos de la intoxicación y especialmente la identificación y cuantificación analítica de este tipo de sustancia. Desde el punto de vista criminalístico la toxicología abarca: identificación de sustancias y su apreciación toxicológica en casos de suicidios o asesinatos, no sólo en material de autopsias y fluidos biológicos, sino en cualquier material que tenga relación  con el hecho investigado. Además de la investigación de sustancias relacionadas con el uso o abuso de drogas.  Cfr. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.31.
9.    Cfr. POSADA JEANJACQUES, JOSÉ ÁNGEL. Tratado de Balística. Documento electrónico, Centro de Documentación del Laboratorio Central de Criminalística, Cuidad de la Habana, Cuba. 2010.  Fecha de consulta 8 de julio de 2012. p.34.
10.    Cfr. MESTRE ACOSTA VILMA M. Caracterización de las alteraciones de las huellas dactilares en enfermedades cutáneas para su aplicación en la Criminalística. Tesis en opción al grado científico de Doctora en Ciencias Jurídicas. 2007. Centro de Documentación del Laboratorio central de Criminalística, La Habana, Cuba, p.  43-63.
11.    Cfr. Compendio Metodológico de Documentología, Base Material de Estudio. Centro de Documentación. Laboratorio Central de Criminalística. Fecha de consulta 10 de julio de 2012.
12.    Fue el francés Alfonso Bertillón (1853-1914) quien, además de haber ideado un método para clasificar a los delincuentes  por sus medidas corporales (Antropometría), creó un procedimiento claro y preciso para describir a una persona, al que denominó Retrato Hablado;  sistema descriptivo que fue perfeccionado, posteriormente, por el alemán Rudolph Archibald Reiss (1874-1928) y se ha mantenido hasta la actualidad, con diferentes formas de empleo, desde su forma manual hasta la computarizada. Cfr. THORWALD, JURGEN. El siglo de la investigación criminal. Editora Revolucionaria, La Habana, 1966. p.23. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.45.

13.    Vid. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.56. BRITO FEBLES, OSVALDO P.  ob.cit. p.42.
14.    La palabra olor, proviene del latín oloris, y se define como la  sensación o impresión que en el olfato producen los efluvios o emanaciones de los cuerpos; definición que permite aseverar que a través del olfato se hace posible reconocer el olor de determinado cuerpo oloroso, capacidad que presenta un número importante de animales, entre los que se destaca el perro. Al olor humano, en particular, lo componen residuos y productos de la fermentación de la piel, aminoácidos, ácidos grasos volátiles de bajo peso molecular y otras sustancias de secreción y excreción que intervienen en su metabolismo, así como los olores originados por los perfumes, cosméticos, la alimentación,  los vicios, como tabaco, café, alcohol  u otro tipo de drogas,  los medicamentos, y hasta del medio ambiente donde vive o desarrolla su actividad laboral el ser humano; todos estos componentes conforman una mezcla que origina en cada persona un complejo-olor único e irrepetible, aún cuando se trate de gemelos bivitelinos; particularidad que hace del olor de todo ser humano un elemento individualizador, capaz de identificarlo entre sus semejantes. Cfr. MOLINA WALDEMIROFF, MARCOS M. La identificación de personas por la Odorología Criminalística. Tesis para optar por el grado científico de Doctor en Ciencias Jurídicas Ciudad de La Habana, 2007. Centro de Documentación del Laboratorio central de Criminalística,  La Habana, Cuba, Fecha de consulta 12 de abril de 2013. p. 37.
15.    Desde el punto de vista criminalístico, la huella olorosa se ha definido como una microhuella invisible a la percepción humana, formada por ácidos grasos volátiles, aminoácidos y otros olores adicionales del cuerpo humano que la produce, que puede ser tomada, captada u obtenida por el perito criminalista con el empleo de medios especiales, de aquellos lugares en que se presuma que el individuo tuvo contacto pleno con el objeto o lugar que se investiga. Ibídem.
16.    Vid. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.52.

17.    La identidad es reconocida en la dialéctica materialista como algo en movimiento, toda vez que el estado de los fenómenos y objetos cambia continuamente como resultado de diferentes causas y condiciones; mientras que para la metafísica es algo inmutable, sin cambios. Ibídem. p.7.
18.    Fue el francés Alfonso Bertillón el primero en utilizar, a finales del siglo XIX, los principios de la identificación criminalística  y establecer algunos de sus fundamentos teóricos. Estableció la reincidencia de los delincuentes sobre la base de la Antropometría, el Retrato Hablado y la Fotografía Signalética, en 1940, la teoría de la identificación criminalística recibió su desarrollo fundamental  a partir de las formulaciones del soviético S. M. Potapov. En la década de los setenta del siglo XX se produjo la segunda etapa del desarrollo de la Teoría de la Identificación Criminalística, a partir de numerosos enfoques y análisis de diferentes autores de la Escuela Eslava de Criminalística. Cfr. THORWALD, JURGEN. ob.cit. p.23. HERNÁNDEZ DE LA TORRE RAFAEL. ob.cit. p.5.
19.    Cfr. TAYLOR I., WALTON P. y YOUNG J. La nueva Criminología. Contribución a una teoría social de la conducta desviada, Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997. p.23. ANIYAR DE CASTRO, LOLA. Criminología de la Liberación. Universidad de Zulia. Maracaibo, 1987, pp. 4-5. SERRANO GÓMEZ. “La criminología crítica”, Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales, ISSN 0210-3001. p. 63. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA  Antonio: Criminología. Una Introducción a sus fundamentos teóricos para Juristas. Ed Tirant lo blanch, Valencia, España, 1994, pp. 90 y ss. Colectivo de autores. Temas de Criminología. editora Félix Varela. 2005. p.44.
20.    Cfr. GARCÍA-PABLOS DE MOLINA  Antonio. ob.cit.p.106.
21.    Vid.  LARRAURI, ELENA. Abolicionismo del derecho penal: las propuestas del movimiento abolicionista, en Poder y Control, 1987, pp. 104 y ss. MIR PUIG. SANTIAGO, Derecho Penal, parte general. Editora: Promociones Publicaciones Universitarias. Nicaragua, Barcelona, 2002. p. 72 a 77.
22.    Vid.   DUNKEL, F. Fundamentos  victimológicos generales de la relación entre víctima y autor en Derecho Penal. Victimología, San Sebastián, Universidad del País Vasco. 1990. p. 164.  La creación de nuevas formas de resolución de conflictos, guarda una relación histórica con el arreglo amistoso del derecho común de la Edad Media. Su objetivo, como señala Dunkel, es fortalecer la posición de la víctima en el proceso penal haciendo resurgir su antigua posición histórica y sustituyendo al Derecho Penal por un modelo de regulación de conflicto de carácter privado. Critican el rol del Estado moderno porque el hecho de apropiarse del conflicto implica una especie de tutela extraña sobre los ciudadanos y un desconocimiento de su capacidad para resolverlo.
23.    Cfr. HANSSEMER, W. Fundamentos del Derecho Penal. Editora Bosch, Barcelona, 1984, pp. 92 y 93. GUTIERREZ ALVIZ Y CONRADI, F.  Nuevas perspectivas sobre la situación jurídica penal y procesal de la víctima. La Reforma del Proceso Penal. II Congreso de Derecho Procesal de Castilla y León. Secretaria General Técnica. Centro de Publicaciones. Ministerio de Justicia. 1989, p. 158. LANDROVE DÍAZ G. Victimología». Editora Tirant Lo Blanch. 1990, p. 72 a 84.
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